El productor, conductor de programas y gurú de la moda, Sixto Nolasco, decidió instalarse en la ciudad de La Paz, tras vivir una década en Santa Cruz, con el objetivo de revolucionar la moda paceña a alta moda, pero con identidad propia, la exuberancia, la textura, la alegría y los colores.
“Ya vivo en La Paz, estoy enamoradísimo de una ciudad que tiene tanto que ofrecer, tanta cultura, colores y energía, de ahí nace esta colección que esta inspirada prácticamente en los ritmos más importantes que son la morenada, el tiku, la waka waka; los colores y, sobre todo, la energía que tiene la entrada del Gran Poder”, afirmó.
El diseñador dominicano, amante de Bolivia, presentó este fin de semana una colección de 20 prendas singulares denominado Munay, que significa pasión, los trajes inspirados en la opulencia, los ritmos y la energía folclórica de las festividades del Gran Poder y el carnaval paceño, los mismos elaborados en telas bolivianas, con hilos de oveja, como el aguayo y otros, proporcionados por Textiles Copacabana.
La colección del Munay es el arranque de varios proyectos que tiene Nolasco para desarrollar en la sede de gobierno de Bolivia, desde conversatorios, talleres, impartir clases en el Instituto Técnico Teniente y otros para revolucionar la moda paceña.
“Dejar entender a la chola, que ser chola no tienes que vestirte de chola (con faldas, sino) tu puedes ser una chola en pantalones que nunca he visto una, porque ni siquiera a Carmen Rosa pudimos poner pantalones cuando estuvo en ‘Bailando por un sueño’; entonces, si yo logro algún día tener un grupo de cholas que vengan empantalonadas, con sus sombreros y sus mantas, yo seré el hombre más feliz del mundo”, se retó, en el taller que efectuó en la Casa de la Cultura.
Nolasco explicó que un pantalón o una falda no quita la identidad de una persona. “Eso lo que quiero dar a entender a la boliviana, porque tu identidad no te roba una pieza. A un ser humano una etiqueta no le quita su esencia”, puntualizó ante los visitantes que llegaron a apreciar la colección del Munay.
“Yo adoro a Liliana Castellanos, pero la Liliana Castellanos tiene una línea que es muy neutral, si ves todos los vestidos de Liliana Castellanos son muy hermosos, pero yo quiero ser más intenso, traté de meter (en esta colección) piezas que la gente de aquí la entendiera”, enfatizó.
Nolasco tenía planeado elaborar al menos cinco docenas de vestidos para la colección Munay, pero por falta de telas solamente logró concretar 20 vestidos que se exhiben en el segundo piso, en el Salón Arturo Borda, de la Casa de la Cultura, de la ciudad de La Paz, hasta este 31 de agosto.